La pasión de intimar profunda y genuinamente con Jesús, es lo que plasma el autor a través de estas páginas. El fin es provocar en el lector ese mismo interés de conocerlo de una manera más personal, que más allá de ser nuestro Salvador y Señor, es nuestro amigo. A raíz de un estudio exhaustivo de los Evangelios, nació en Jesús Adrián el deseo de no ser un mero espectador sino estar ahí junto al Padre. Lo que le impactó fue darse cuenta que eso es precisamente lo que Él añora. Comenzó a orar “Señor, quiero cenar contigo”, hasta que un día así le sucedió. Experimentó el nivel más profundo de intimidad con Dios que inspiró esta obra. El texto de este libro es el mismo, pero ahora viene en un conveniente tamaño compacto, fácil de cargar.